La Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR) reunió el 7 de octubre en Madrid, en el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, a administraciones, empresas, entidades financieras y usuarios del agua en la jornada «Financiando el Agua del Futuro: Planes, Herramientas y Modelos de Inversión».
Según la nota publicada en TecnoAqua, entre las principales conclusiones está que las infraestructuras del agua necesitan una planificación a largo plazo, ajena a los ciclos electorales, y un marco estable para que las inversiones lleguen a tiempo. Los participantes coincidieron en que, muchas veces, el problema no es tanto la falta de dinero como la de proyectos lo bastante maduros en los que invertirlo.
La presidenta de AEDyR, Belén Gutiérrez, defendió que «las infraestructuras de agua son infraestructuras de país y deben trascender los ciclos electorales».
Abrió la jornada Juan Luis Gimeno Chocarro, director general de Inteligencia Económica y Comercial del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Advirtió de que la tecnología no basta para competir fuera de España: los proyectos de agua exigen mucho capital, maduran despacio y necesitan estructuras financieras capaces de gestionar riesgos de distinto tipo. Defendió que los instrumentos públicos deben complementar la financiación privada, no sustituirla, y pidió a las empresas que contaran con las instituciones desde el principio de cada proyecto. Citó el FIEM, el seguro de crédito de CESCE y la financiación de COFIDES, y la opción de sumarlos a programas europeos e internacionales como Global Gateway.
De las cinco mesas de debate salieron, entre otras, estas ideas:
- Barreras. SEOPAN pidió actualizar el marco de la obra pública y agilizar sus procedimientos; ATL (Ens d’Abastament d’Aigua Ter-Llobregat) señaló la tramitación administrativa como uno de los mayores cuellos de botella, y la representante de Acuamed advirtió de los largos plazos ambientales y sectoriales.
- Colaboración público-privada. La mesa, con Acciona, Almar Water Solutions, Aqualia y GS Inima, defendió que hacen falta contratos largos, demanda real y seguridad jurídica, y un reparto en el que cada riesgo lo asuma quien mejor pueda gestionarlo, sin cargarlos todos en el socio privado.
- Internacionalización. Los representantes del ministerio, el ICO, CESCE, ICEX y COFIDES sostuvieron que herramientas hay; lo difícil es que las empresas, sobre todo las pymes, las conozcan y las pidan pronto, incluso antes de licitar.
- Bancos. Para los representantes de BBVA, CaixaBank y Santander, que un proyecto sea viable técnicamente no basta por sí solo para financiarlo: pesan, entre otros factores, los ingresos estables, la solvencia del promotor, el contrato, la gestión de riesgos, la seguridad jurídica y la sostenibilidad.
- Demanda. En la mesa que cerró la jornada, los representantes del regadío, la industria y el agua urbana defendieron que la demanda debe tirar de la inversión y que conviene prever las necesidades antes de que surja una vía para financiarlas.
En las conclusiones, Gutiérrez advirtió: «La seguridad hídrica no se construye cuando llega la próxima sequía, ahí ya sabemos que vamos tarde. Se construye antes, planificando, invirtiendo».
Fuentes: TecnoAqua, 9 de octubre de 2026, y AEDyR, página de la jornada (fecha y lugar). Imagen: desaladora del Prat de Llobregat (Barcelona), 14 de mayo de 2024. Govern de Catalunya, licencia de reutilización de govern.cat, vía Wikimedia Commons (recortada).









