Los centros tecnológicos AINIA, el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) e INESCOP han puesto en marcha Prisma-D, un proyecto para desarrollar una plataforma que detecte de forma temprana contaminantes y amenazas químico-biológicas en aguas, lodos, alimentos y otros entornos complejos. Lo coordina AINIA y cuenta con el apoyo del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i) y de fondos FEDER, dentro de la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa (STEP).
Según la nota de AINIA, la idea es disponer de información rápida y fiable para identificar riesgos, reducir la exposición de los profesionales y actuar antes. La plataforma reunirá tecnologías que hoy se usan por separado:
- Robots terrestres y aéreos para vigilar entornos potencialmente contaminados y tomar muestras ambientales a distancia, para reducir la exposición directa de los operarios.
- Biosensores para analizar agentes de riesgo biológico y químico, como patógenos.
- Tecnologías fotónicas y analíticas avanzadas para detectar y caracterizar contaminantes físicos, químicos y biológicos en matrices complejas.
- Inteligencia artificial para integrar los datos de los sensores, los equipos de análisis y los sistemas autónomos, y apoyar la toma de decisiones.
Todo ello se integrará en un prototipo que se validará para comprobar que la plataforma funciona en conjunto. Entre los ámbitos de aplicación, los socios citan la gestión y el tratamiento del agua, la industria agroalimentaria, el control ambiental y las infraestructuras críticas. El proyecto está en su arranque: la nota no da presupuesto ni plazos.
Fuentes: TecnoAqua, 19 de octubre de 2026, y nota de AINIA, 19 de octubre de 2026. Imagen: toma de una muestra de agua en un lago. Environment Protection Authority Victoria, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons (recortada).









